Rincón del Gurú-. Desde
hace algún tiempo la esposa del líder político venezolano, Leopoldo López, se
ha convertido en su portavoz oficial y su interlocutora, prácticamente oficial,
de sus posiciones.
Lilian Tintori, quien ya poseía
una imagen afable en la opinión pública, mutó a ser el nexo entre el reo
político y el resto de la sociedad democrática del país.
A tal punto, que ella llegó a
contradecir declaraciones de los voceros oficiales de Voluntad Popular, en el
caso puntual del diputado, Freddy Guevara.
No obstante, más allá del
conveniente o no de esta decisión tomada por Leopoldo López, abordaremos el más
reciente desliz de la vocera del preso político más emblemático del Gobierno
venezolano.
En horas de la madrugada, en una operación
furtiva, el gobierno de Nicolás Maduro a través del Tribunal Supremo de
Justicia (TSJ), controlado por él, decide darle a López una medida sustitutiva,
“beneficiándolo” con casa por cárcel.
Rápidamente la noticia se filtró,
siendo los medios españoles los primeros en dar la información. ¡Primicia
venezolana en la Madre Patria!
Hasta aquí todo marcharía bien,
con dudas, pero todo entre lo típicamente irrisorio y oscuro que caracteriza el
régimen en Venezuela. Mas, lo que sorprendió a todos fue las declaraciones de
Lilian Tintori agradeciéndole a Jorge Rodríguez, alcalde del municipio
Libertador, y a su hermana, Delcy Rodríguez, ex canciller de la república, por
llevar ellos mismos a Leopoldo hasta su hogar.
Sin duda, las opiniones sobre la
hipótesis del “acuerdo entre las partes” tomaron dimensiones exponenciales. E
incluso podríamos decir que de tesis pasó a ser certidumbre de más de un
analista de 140 caracteres o de reflexiones por Instagram.
La opinión estuvo enmarcada en
que la medida de casa por cárcel para Leopoldo era un convenio entre Voluntad
Popular y el gobierno de Nicolás Maduro.
Este criterio se abrió paso entre
un océano de conjeturas y teorías, dignas de ser elaboradas en un extraordinario
libro de conspiraciones como el del Código Da Vinci.
Lo cierto es que las palabras de
Lilian Tintori ocasionaron un maremoto innecesario, en vez de aclarar la
situación la enredó más e inclusive pudo haber repercutido de forma desastrosa
en la imagen pública de su esposo.
Esta historia nos obliga una
reflexión. Las esposas son un “arma” en muchas campañas.
Existen mujeres de políticos que
terminan siendo mejores “candidatas” que sus esposos. Mujeres que ayudan de una
forma increíble a ganar simpatías en segmentos del público votante.
No obstante, las esposas de los
políticos deben ser comedidas a la hora de hablar ante la prensa.
Las declaraciones de ellas tienen
un impacto directamente en la imagen de sus esposos, y un error de su parte pudiera
allanar el camino hacia la derrota electoral.
Lilian Tintori, tal vez vencida
por la emoción, protagonizó una falla en su línea de discurso que generó aún
más roncha, lacerando la percepción del público hacia el político víctima del
régimen.
¡Comunícate y hazlo bien!
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