Rincón del Gurú-.
En reiteradas ocasiones hemos hablado del fenómeno Trump, esta vez quisiera
abordar en el lado de la política del Partido Demócrata de los Estados Unidos, la
sorprendente parálisis que está viviendo la candidatura de la ex Secretaria de
Estado, ex Primera Dama y Senadora, Hillary Clinton.
La integrante de la
neo-dinastía política de los Clinton no las tiene todas consigo.
Después de un arranque
arrollador la campaña de Hillary se ha venido estancado, sufriendo una
parálisis en las encuestas y un deterioro en el dinamismo de sus
comunicaciones.
Hace unas semanas atrás
se daba por descontado la victoria de Hillary en las elecciones internas de los
demócratas, pero en este momento el ascenso de Bernie Sanders está poniendo en
riesgo las posibilidades de que Clinton se haga con la nominación de su
partido.
Los spot televisivos, la
campaña digital y la estrategia de relacionarse con su esposo empezaron con
buen pie para Hillary aunque rápidamente cayeron y perdieron efectividad.
Mucho de su modalidad de
campaña ha sido recordar su vida como la esposa de uno de los políticos más
populares e innovadores de la historia reciente de los EEUU, mas esto no
pareciera suficiente para captar las simpatías del voto demócrata.
El comité de campaña
central de la candidata está entrando en crisis, los números ya no son los
mismos y Sanders sigue pisando los talones en todas las mediciones sobre todo
en Iowa y New Hampshire.
La campaña de Hillary
carece de emotividad, entusiasmo, innovación o polémica, por lo menos de la
insignificante o conveniente. Porque la crisis de los “email” si la afectó
negativamente.
Todos los medios y
actores de opinión no solo de EEUU sino del mundo están atentos a los
comentarios irreverentes de Donald Trump, o a la increíble aceptación que dos
figuras emergentes están causando en el clima político estadounidense, es decir
tanto Sanders como el Dr. Ben Carson, este último del bando republicano.
Sin sentimientos, sin
coordinación, sin estrategia bien definida a Hillary le pudiera pasar como hace
6 años y medio atrás cuando era, igual que ahora, la favorita en el bando
demócrata y un senador afroamericano, desconocido por la mayoría, Barack Obama
la venció en la medición interna del partido azul.
La táctica de nuclear su
discurso político en nichos del mercado electoral como los latinos, los italo-americanos,
los italo-asiáticos, las mujeres y los jóvenes ha tenido un variopinto
resultado.
Mientras muchos latinos
la ven como una opción real, la juventud la rechaza por permanecer al status
quo de la política norteamericana y demócrata.
Si Hillary no realiza un
vuelco en su campaña, si no rompe el celofán de su actual estrategia
comunicacional pudiera estar siendo derrotada en los caucus de su partido y
reviviendo su quimérica derrota del 2008.
Parecieran que los
votantes de los Estados Unidos están volteando sus miradas a opciones distintas
y frescas, no por nada Carson, Sanders y Trump están entre los preferidos por
los votantes consultados en los diferentes estudios de opinión.
¿Podríamos presenciar el
fin de la familia Clinton en el poder? La historia nos lo dirá.
¡Comunícate y hazlo
bien!
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