lunes, 25 de abril de 2016

Hablando de Games Of Thrones

Rincón del Gurú-.  ¡Esperen! Sigan leyendo el objetivo de este artículo no es ser un “spoiler” del primer capítulo de la sexta temporada de Games Of Thrones, sino por el contrario hacer una referencia de algunos de los personajes de estos libros y serie televisiva para realizar una asociación comunicacional y política.

Iniciamos con uno de los personajes más emblemáticos, Tyrion Lannister. El “pequeño monstruo” de la Casa de los Leones, es un claro ejemplo de que a veces transmitimos lo que realmente no somos.



Para el universo de la trama literaria y/o televisiva, Tyrion es un beodo sin remedio, un ser maquiavélico, sin compasión, ni integridad, una deformación humana cargada de odio y resentimiento.

Tal vez alguna de las descripciones sí sean ciertas, no obstante jamás en las dimensiones que el entorno supone o percibe. Por el contrario Tyrion muestra compasión, ternura e inclusive a amor hacia sus semejantes, aunque esto no quiera decir que no pueda ser violento y utilizar cualquier artificio de su inteligencia, abrumadoramente descollante, o de su dinero para salirse con la suya o escaparse de una situación delicada (De vida o muerte).

Bueno, detallemos aún más. Con Tyrion sucede lo que le suele ocurrir a muchas figuras públicas, su comunicación no verbal aunada a los estereotipos preconcebidos en la sociedad pueden marcar la percepción sobre algo o alguien.

Es decir, para la psiques colectiva, dentro de Games Of Thrones,  un “enano” es un “monstruo” y que “todo beodo” con vida libertina es una depravado sin amor alguno.

Esta creencia popular marca la imagen pública de Tyrion, lo que lo lleva a ocupar espacios tras bastidores, como consejero, en la política de los “7 Reinos”.

Ahora vamos con Lord Varys. Éste personaje es aún más interesantes, aquí las creencias sociales también juegan un papel fundamental en la percepción que existe de él en el universo de la trama.

Varys, un ladrón de Myr convertido en consejero en “Westeros”, es el ejemplo mismo que la superación es más que posible en el mundo de la política.

Su condición física de eunuco trae hacia él la acostumbrada animadversión de algunos y la desconfianza en otros, no obstante es el miedo lo que caracteriza su política.

Su enigmática personalidad, su desconcertante falta de objetivos, y además su red de espías diseminadas dentro y fuera del reino, lo transforman en alguien que “hay que tener de aliado”.

En Varys encontramos la personificación del hombre que nació para reinar, sin sentarse en el trono. Es la caracterización perfecta de aquel que gobierna sin ser elegido. Y él mismo lo dice cuando afirma “soy uno de los pocos que no deseo sentarme en el Trono de Hierro”, porque para él no es necesario.

Debemos referirnos, aunque sea brevemente, al sadismo que caracteriza la personalidad de Ramsay Bolton y la debilidad de Tommen Baratheon, quien escenifica aquel que llega al poder de forma fortuita y que despierta desdén y antipatía en aquellos que debe gobernar.

Existe una gama de personajes en esta historia que demuestran la policromía de actitudes políticas y de percepciones acertadas o erradas que despiertan a su alrededor.

¡Vieron que no tenían que temer! ¡Dile No al spoilers!


No hay comentarios:

Publicar un comentario