Rincón del Gurú-.
¡Bienvenidos! Sí, hoy nuestra sala de
redacción tiene que convertirse en una cocina y ustedes preguntarán ¿cuál es el
propósito de esto? Sencillo vamos a enseñar la receta de ¿cómo perder una
elección?
En 10 pasos simples, sin
muchas complicaciones vamos a indicar como usted puede ser candidato y perder
sin mayor esfuerzo.
Ya sea usted aspirante a
concejal, alcalde, gobernador, diputado o presidente de la república, aquí
tiene este decálogo con el cual podrá prepararse una derrota exquisita.
Con pocos ingredientes y
sin mucho esfuerzo, al seguir estas instrucciones perderá sin más remedio.
¡Vamos pues a los
detalles!
Paso 1:
Tome un kilo de prepotencia y mezquindad. No consulte nada con nadie, no
contrate comunicadores, psicólogos, politólogos o expertos en marketing
electoral ¿para qué? estos señores hablan mucho, aconsejan mucho y al final no
ayudan en nada.
Paso 2:
Vierta el kilo de prepotencia en un tazón repleto de autosuficiencia. Usted
como candidato debe hacerlo todo y estar en todos lados. La campaña no puede
moverse, ni tomar ningún tipo de decisión si no cuenta con su aprobación,
presencia y protagonismo. ¡Usted, usted y solo usted en todas partes y para
todo!
Para cumplir este paso a
la perfección no nombre ningún jefe de campaña. ¿Para qué? Usted puede como
candidato encargarse de esto también.
Paso 3:
Aderece con una pizca de adivinación política. Es decir, no necesita contratar
encuestas o estudios cualitativos, usted sabe lo que la gente necesita y
quiere. Usted, mejor que nadie, conoce a los electores.
Paso 4:
Remueva todo por lo menos con 4 meses de inacción en la pre-campaña. No
considere para nada importante los meses de la pre-campaña, aguarde lo más que
pueda. No diga nada, no haga nada, hasta los tres meses previos a la elección.
En este momento sí salga con todo, a ver qué le dejaron sus contrincantes.
Paso 5:
Amanse por unos meses una confrontación contra todos, jamás haga una propuesta
y actúe siempre reactivamente ante los mensajes de los demás candidatos.
Responda, responda y responda.
Paso 6:
Sofríe en un sartén de anarquía toda la campaña. No planifique, no estructure
un plan de acción táctico. No es necesario segmentar los públicos, todo esto
son parte de las estrategias y fanfarronerías de los expertos en marketing
político y comunicación política, que solo quieren enredarnos la vida. Mejor
como va viendo, vamos haciendo.
Paso 7:
Coloque en el horno de reuniones de amistades y familiares, con el olor del
escoces recién descorchado todas sus decisiones políticas. Sus hermanos,
primos, cuñados, amigos de la infancia, son mejores asesores y consejeros que
los expertos en campañas electorales.
Paso 8:
Ahora bien, cuando vea que está dorándose. Báñelo con una salsa que preparará
con publicidades mal concebidas, mensajes no planificados estratégicamente, escándalos
no estructurados y vuelve a meter su campaña en
el horno.
Paso 9:
Al cabo de unos meses de cocción puede sacar su campaña y servirla. Adornará el
platillo con peleas internas, con rencillas dentro del partido o movimiento,
donde usted como candidato se inmiscuirá en favor de uno de los bandos, para
promover la división y el desinterés en la campaña.
Paso 10:
Si cumple con todo lo anterior, acuéstese un rato, no haga más nada. Espere con
tranquilidad el día de las elecciones que todo su esfuerzo lo degustará en un
delicioso plato de derrota electoral que a veces posee un toque amargo para el
paladar.
¡Comunícate y hazlo
bien!



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