martes, 3 de mayo de 2016

Receta para perder

Rincón del Gurú-.  ¡Bienvenidos! Sí, hoy nuestra sala de redacción tiene que convertirse en una cocina y ustedes preguntarán ¿cuál es el propósito de esto? Sencillo vamos a enseñar la receta de ¿cómo perder una elección?

En 10 pasos simples, sin muchas complicaciones vamos a indicar como usted puede ser candidato y perder sin mayor esfuerzo.




Ya sea usted aspirante a concejal, alcalde, gobernador, diputado o presidente de la república, aquí tiene este decálogo con el cual podrá prepararse una derrota exquisita.

Con pocos ingredientes y sin mucho esfuerzo, al seguir estas instrucciones perderá sin más remedio.

¡Vamos pues a los detalles!

Paso 1: Tome un kilo de prepotencia y mezquindad. No consulte nada con nadie, no contrate comunicadores, psicólogos, politólogos o expertos en marketing electoral ¿para qué? estos señores hablan mucho, aconsejan mucho y al final no ayudan en nada.

Paso 2: Vierta el kilo de prepotencia en un tazón repleto de autosuficiencia. Usted como candidato debe hacerlo todo y estar en todos lados. La campaña no puede moverse, ni tomar ningún tipo de decisión si no cuenta con su aprobación, presencia y protagonismo. ¡Usted, usted y solo usted en todas partes y para todo!

Para cumplir este paso a la perfección no nombre ningún jefe de campaña. ¿Para qué? Usted puede como candidato encargarse de esto también.

Paso 3: Aderece con una pizca de adivinación política. Es decir, no necesita contratar encuestas o estudios cualitativos, usted sabe lo que la gente necesita y quiere. Usted, mejor que nadie, conoce a los electores.

Paso 4: Remueva todo por lo menos con 4 meses de inacción en la pre-campaña. No considere para nada importante los meses de la pre-campaña, aguarde lo más que pueda. No diga nada, no haga nada, hasta los tres meses previos a la elección. En este momento sí salga con todo, a ver qué le dejaron sus contrincantes.

Paso 5: Amanse por unos meses una confrontación contra todos, jamás haga una propuesta y actúe siempre reactivamente ante los mensajes de los demás candidatos. Responda, responda y responda.

Paso 6: Sofríe en un sartén de anarquía toda la campaña. No planifique, no estructure un plan de acción táctico. No es necesario segmentar los públicos, todo esto son parte de las estrategias y fanfarronerías de los expertos en marketing político y comunicación política, que solo quieren enredarnos la vida. Mejor como va viendo, vamos haciendo.

Paso 7: Coloque en el horno de reuniones de amistades y familiares, con el olor del escoces recién descorchado todas sus decisiones políticas. Sus hermanos, primos, cuñados, amigos de la infancia, son mejores asesores y consejeros que los expertos en campañas electorales.

Paso 8: Ahora bien, cuando vea que está dorándose. Báñelo con una salsa que preparará con publicidades mal concebidas, mensajes no planificados estratégicamente, escándalos no estructurados y vuelve a meter su campaña en  el horno.

Paso 9: Al cabo de unos meses de cocción puede sacar su campaña y servirla. Adornará el platillo con peleas internas, con rencillas dentro del partido o movimiento, donde usted como candidato se inmiscuirá en favor de uno de los bandos, para promover la división y el desinterés en la campaña. 

Paso 10: Si cumple con todo lo anterior, acuéstese un rato, no haga más nada. Espere con tranquilidad el día de las elecciones que todo su esfuerzo lo degustará en un delicioso plato de derrota electoral que a veces posee un toque amargo para el paladar.


¡Comunícate y hazlo bien!

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