Rincón del Gurú-. Ya las mesas electorales cerraron en Francia,
ya los cómputos se enfriaron; las declaraciones de los candidatos perdedores se
esgrimieron y ya las palabras de quienes pasaron la barda de la primera vuelta
retumbaron en medio de la algarabía de sus seguidores.
Como les había augurado con
anterioridad Marine Le Pen pasó a la segunda vuelta, a pesar que en la última
semana sufrió un leve descalabro en las principales ciudades de la República
Francesa, el voto rural, el voto de las Francia profunda le fue leal hasta el
final. Y para verificar esto sólo basta con ver un mapa sobre el comportamiento
electoral de los galos.
La candidata del Frente Nacional
se medirá con el joven líder del recién fundado “En Marcha”, Emmanuel Macron,
quien supo vencer a François Fillon y
pasar a la segunda tanda electoral.
Y ahora, ¿qué pasará en el balotaje?
Es lógico que se confirme lo que
observamos en las primeras horas al conocerse los resultados electorales, es
decir, la creación del TOCOPEN, que no es otra cosa que “Todos contra Le
Pen”.
El abanderado del conservador partido
Republicado François Fillon pidió el voto para Macron, pero ¿los republicanos
votarán por un candidato afín a los socialistas? ¿Votarán por un neoliberal que
además defiende los “derechos” de los homosexuales?
Sin duda un grueso de la votación
republicana se le sumará a Macron, pero profetizar el que el 100% lo hará es
temerario. Muchos de los republicanos más conservadores están más cerca a los
planteamientos políticos de Marine Le Pen que los esbozados por Macron.
El aspirante del Partido
Socialista Francés, Benoît Hamon, no
tardó en hablar y apoyar a Macron luego de admitir el descalabro del hasta
ahora partido gobernante en La France.
Este apoyo, que representa algo
así como el 6% de los electores galo, puede ser más perjudicial y que beneficio
porque también trae consigo todo el peso de la gestión cuestionable, y ya
castigada electoralmente, de François Hollande.
Esto es así que ya Marine Le Pen
lo ha dicho: “Macron es el candidato de Hollande”. Para así revivir la
vinculación de su oponente con el gobierno, porque recordemos que el líder de “En
Marcha” fue ministro en el gabinete del Gobierno socialista.
Por su parte, Jean-Luc Mélenchon,
el hombre que representó el ala de la extrema izquierda en Francia no quiso
apoyar ni “al fascismo de Le Pen, ni al neoliberalismo de Macron”.
Mélenchon dejó en libertad de
consciencia a sus electores a la segunda vuelta. ¿Por quién votarán los
electores de la extrema izquierda? Aunque parece una aberración ideológica y
programática, muchos de éstos lo harán por Le Pen.
Además, muchos de los electores
del resto de los 11 candidatos menores lo harán en un porcentaje elevado por la
líder del Frente Nacional.
Creo que en esta ocasión no se
repetirá los sucesos del 2002, cuando Jean-Marie Le Pen, padre de la actual
candidata presidencial, ganó la primera vuelta con algo más del 17% de los
votos, pero luego cayó en segunda frente a Jacques Chirac, quien sumó el 82% de
las papeletas.
En aquella oportunidad funcionó
el TOCOPEN, pero los tiempos son otros y los candidatos distintos, la
realidad social francesa y Europea disímil.
Por eso le será más difícil a
Macron reeditar lo logrado por Chirac, y el camino será algo más sencillo para
la hija de lo que fue para el viejo Le Pen.
¡Comunícate y hazlo bien!
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