Por José Dionisio Solórzano
Rincón del Gurú-. Uno de
los elementos que debemos tener presentes a la hora de elaborar mensajes dentro
de las estrategias de Comunicación Política, es la sencillez de cada uno de
éstos, porque de esta manera garantizamos mayores probabilidades de
efectividad.
Sí, mientras más sencillo sea el
mensaje más entendible, más digerible y más comprensible será. Por tal motivo,
cuando se platean los mensajes de las campañas, ya sean electorales o de imagen
de un líder o partido político, éstos deben estar caracterizados por la sencillez,
credibilidad y asertividad.
Cuando elaboramos mensajes muy
engorrosos perdemos efectividad. Cuando la narrativa es extensa, ambigua y
recargada de mensajes las audiencias suelen perderse en tantos estímulos, sin
que éstos produzcan el efecto esperado.
Los slogan de campañas deben ser
cortos, precisos y resumir en pocas palabras toda la concepción de imagen del
candidato o de la organización política; las frases que empleen los voceros
deben estar prediseñadas, y articuladas de una forma tal que refuercen los
elementos de la campaña sin que esto amerite muchas palabrerías o argumentos
engominados.
¿Qué tan difícil fue la frase
“Hagamos de América grande otras vez” empleada por Donald Trump en su campaña?
Sin lugar a dudas, fue un slogan directo, preciso y que condensaba en pocas
palabras todo el concepto de campaña.
Barack Obama, antes que Trump, en
su primera campaña por la Casa Blanca, usó la frase “Sí se puede”, un slogan
que en América Latina hubiese sonado demasiado simple, hueco y repetitivo, pero
en los Estados Unidos fue innovador, pegajoso, sencillamente impactante para
millones de norteamericanos que vieron como una posibilidad que un
afroamericano pudiera llegar al gobierno de la principal potencia del mundo.
Cuando hablamos de las acciones y
diseños de mensajes en Comunicación Política, nos referimos a una serie de
técnicas de comunicación, psicología y sociología que se aplican para hacer de
cada expresión herramientas eficientes de manipulación de las masas.
A parte de sencillo el mensaje
debe repetirse hasta la saciedad, que se convierta en un mantra o especie de
oración que repetiremos por el transcurso de todo el proceso o duración de la
campaña, para que la idea se posicione lo más profundo posible en la psiquis de
ciudadanos y éstos efectúen la respuesta deseada por nosotros.
En Venezuela, el expresidente
Hugo Chávez en sus dos últimas campañas optó por una estrategia de “LoveMarket”
al emplear las frases: “Por Amor” y “Corazón de la Patria”, mientras que sus
contrincantes decidieron con expresiones como: “Atrévete” y “Hay un camino”.
¿Qué significaban estas palabras?
En el caso de Chávez pretendía reforzar un vínculo emotivo entre él y millones
de sus seguidores; mientras en el caso de Manuel Rosales (2006) con su
“Atrévete” buscaba motivar a millones de venezolanos opositores al Gobierno,
pero que estaban en un estado anímico decaído y desesperanzados, mientras
Henrique Capriles (2012) con “Hay un camino” cargaba de esperanzas a sus
electores.
En conclusión, los mensajes en
Comunicación Política tiene que poseer: Dirección, sentido estratégico,
coherencia, condensación de la visión política y, sobre todo, ser sumamente
sencillo y creíble.
¡Comunícate y hazlo bien!
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