Rincón del Gurú-.
Me lo han preguntado mucho, tanto
estudiantes de comunicación social, políticos y otras personas. ¿Cuál es la
diferencia entre un periodista y un comunicador?
Empecemos por el
principio. El periodista es un tipo de comunicador, es decir, todo periodista es
comunicador y todo comunicador pudiera ejercer el periodismo.
La información es parte
del proceso comunicación, mas no es la comunicación en sí, ésta es aún mayor,
más amplia y con determinados matices.
El periodista basa su
labor diaria en la información. Este profesional, usando las técnicas
reporteriles, va detrás de la información.
A través de los géneros
periodísticos (noticia, entrevista, reportaje, crónica y reseña) divulgará las
aristas de una información, mientras que el comunicador organizacional y/o
político no busca ninguna información, sino que crea comunicación.
Por ejemplo, el
periodista que labora en los medios de comunicación (prensa, radio y
televisión) difundirá con ética hacia sus lectores, radioescuchas o
televidentes, las diferentes ópticas y percepciones de un hecho noticioso.
Mientras el reportero
ata, figurativamente su labor profesional, en el qué, cómo, dónde, por qué,
cuándo y quién, amén de algunos géneros que le dan más libertad, el comunicador
toma estos elementos y los mueve en la construcción de mensajes estratégicos.
¿Se entiende? Tal vez
aún no.
El periodista tiene su
mirada puesta en informar a la colectiva sobre sucesos de relevancia noticiosa,
de impacto comunicacional, y por su lado
el comunicador en su “laboratorio” construirá mensajes, escenarios y circunstancias
para resaltar un hecho u organización.
La labor de ambos la
podemos ubicar en aceras distintas. Mientras el periodista muestra todas las
visiones de un episodio, con total imparcialidad, veracidad y objetividad
(aunque la objetividad en realidad no existe, pero este es tema de otro
artículo), el comunicador corporativo
fabricará la verdad de la organización o de su asesorado.
El reportero trabajará
para dar a conocer la información, el comunicador abordará las herramientas de
persuasión, y porque no llamarle por su nombre, y también de manipulación, para
influir en el comportamiento de los públicos internos de una organización y
para moldear comportamientos, inclinaciones y persuasiones de públicos externos
(clientes, electores, consumidores).
El comunicador trabajará
con el periodista de los medios tradicionales así como lo hará con los
publicistas y marketeros.
Aquí, igualmente surge
el papel del Relacionista Público que posee sus propias características y roles
que jugar en el medio de los proceso de construcción de comunicación y manejo
de opinión pública.
Para finalizar.
Entendamos que el periodista posee una responsabilidad cierta con los
ciudadanos que lo leen, escuchan o lo ven a través de la prensa, radio o
televisión, mientras que el comunicador corporativo o político se debe a su
organización y a su obligación no es buscar, sino fomentar, incentivar, crear y
construir elementos comunicacionales para alcanzar su meta, que no es otra que
la imagen deseada de su asesorado o institución donde labora.
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