Rincón del Gurú-.
Comunicarnos estando en la oposición en
ocasiones es más difícil que desde el Gobierno. ¿Las razones? Los abordaremos a
continuación:
Sí, es verdad que el
gobierno desgasta y el proceso de comunicación puede ser más engorroso, no
obstante desde el poder se puede jugar con escenarios que nos facilitarán el
flujo de mensajes hacia los públicos metas.
En ocasiones, esto
ocurre cada vez más seguido en países con regímenes menos democráticos, el
poder obstaculiza, a través de la presión política, económica y hasta física, a los factores de la disidencia en los medios
de comunicación.
La pauta publicitaria
que se genera desde el uso del poder puede inclinar la balanza hacia quien se
encuentra en el gobierno y ser utilizada para cerrar o minimizar los espacios
de la oposición.
Desde la oposición no se
manejan los recursos suficientes para hacerle contrapeso al Gobierno cuando en
tema publicitario se trata.
A pesar que el Gobierno
tiene más formas de ser atacado en la prensa, en oportunidades la oposición no
se queda atrás y las investigaciones periodísticas o la llamada “mala prensa” pueden
destruir la imagen de uno más que otro representante de la disidencia.
La comunicación en
oposición tiene que ser agresiva, pero sin caer en el “denunciante de oficio”.
Tiene que ser propositiva sin caer en el
“colaboracionismo”.
Tienen que acatar y dar
valor agregado, debe inclusive ser un “gobierno de sombra” sin prometer más de
la cuenta y crear falsas expectativas entre los públicos objetivos.
En definitiva, la
comunicación en la oposición no puede ser anárquica o desorganizada, por el
contrario tienen que ser táctica y estratégica y responder a las inclinaciones
de la movilidad política.
La comunicación política
en oposición tiene que tener un norte claro. Declarar por declarar puede ser
perjudicial e impedir el acceso de éstos al poder.
Responder a una
intencionalidad estratégica, medir lo que se dice y cuándo se dice es
fundamental para ser efectivos.
Generar opinión, valor, controversia
y relación con los públicos objetivos y los medios de comunicación es esencial
para obtener un posicionamiento público, mejorar la imagen e incrementar las
posibilidades de ganar las próximas elecciones.
Un partido en la
oposición tiene que tener una línea de acción comunicacional clara. Debe
organizarse y tomar posición cuando la estrategia lo indique.
Una mala comunicación de
la oposición puede servir para afianzar a un mal gobierno e impedir el final de
éste.
Recordemos también que
la comunicación va más allá de la prensa tradicional, cada vez los medios
digitales son más importante para producir reacciones y relaciones perdurables
con electores objetivos.
¡Comunícate y hazlo
bien!
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