lunes, 19 de septiembre de 2016

Comunicación en oposición

Rincón del Gurú-.  Comunicarnos estando en la oposición en ocasiones es más difícil que desde el Gobierno. ¿Las razones? Los abordaremos a continuación:

Sí, es verdad que el gobierno desgasta y el proceso de comunicación puede ser más engorroso, no obstante desde el poder se puede jugar con escenarios que nos facilitarán el flujo de mensajes hacia los públicos metas.

En ocasiones, esto ocurre cada vez más seguido en países con regímenes menos democráticos, el poder obstaculiza, a través de la presión política, económica y hasta física,  a los factores de la disidencia en los medios de comunicación.

La pauta publicitaria que se genera desde el uso del poder puede inclinar la balanza hacia quien se encuentra en el gobierno y ser utilizada para cerrar o minimizar los espacios de la oposición.

Desde la oposición no se manejan los recursos suficientes para hacerle contrapeso al Gobierno cuando en tema publicitario se trata.

A pesar que el Gobierno tiene más formas de ser atacado en la prensa, en oportunidades la oposición no se queda atrás y las investigaciones periodísticas o la llamada “mala prensa” pueden destruir la imagen de uno más que otro representante de la disidencia.

La comunicación en oposición tiene que ser agresiva, pero sin caer en el “denunciante de oficio”. Tiene que ser propositiva  sin caer en el “colaboracionismo”.

Tienen que acatar y dar valor agregado, debe inclusive ser un “gobierno de sombra” sin prometer más de la cuenta y crear falsas expectativas entre los públicos objetivos.

En definitiva, la comunicación en la oposición no puede ser anárquica o desorganizada, por el contrario tienen que ser táctica y estratégica y responder a las inclinaciones de la movilidad política.

La comunicación política en oposición tiene que tener un norte claro. Declarar por declarar puede ser perjudicial e impedir el acceso de éstos al poder.

Responder a una intencionalidad estratégica, medir lo que se dice y cuándo se dice es fundamental para ser efectivos.

Generar opinión, valor, controversia y relación con los públicos objetivos y los medios de comunicación es esencial para obtener un posicionamiento público, mejorar la imagen e incrementar las posibilidades de ganar las próximas elecciones.

Un partido en la oposición tiene que tener una línea de acción comunicacional clara. Debe organizarse y tomar posición cuando la estrategia lo indique.

Una mala comunicación de la oposición puede servir para afianzar a un mal gobierno e impedir el final de éste.

Recordemos también que la comunicación va más allá de la prensa tradicional, cada vez los medios digitales son más importante para producir reacciones y relaciones perdurables con electores objetivos.

¡Comunícate y hazlo bien!



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