lunes, 17 de diciembre de 2018

Capítulo III: Políticas de Atención


Rincón del Gurú-. ¡Hey! Las Redes Sociales no sólo son espacios para colocar “una foto bonita” o para usarlas como un exhibidor de productos y/o servicios, sino que a través de estas plataformas los clientes inician su experiencia con la organización.

Los Communities Managers deben entender que una de sus responsabilidades, al ser la voz de la marca, implica atender a los clientes en sus preguntas, sugerencias y quejas.

El gestor de contenido debe saber qué responder cuando un cliente le expresa su parecer con relación a la marca, o cuando necesita saber detalles del producto o del servicio. Por ende, el Community Manager debe crear una caja de mensajes donde estén las respuestas más comunes a los requerimientos más constantes de su comunidad.

Se debe estructurar una Política de Atención al Cliente Digital, la cual debe estar casada con la política de atención que se emplee en los puntos de ventas de la organización. 

Quienes manejan las cuentas de la marca tienen que poseer el control de las respuestas, deben estar empoderados de los procesos y tener la facultad de gestionar la interacción de acuerdo con el perfil de los usuarios.

Sí, el Community Manager debe crear un listado diario de los tipos de interacciones que recibe: Quejas, Acusaciones, Felicitaciones, Precios, lugares de venta,  Solicitudes de cooperación, todo debe quedar registrado.

Desde el “qué bueno son” hasta “váyanse para el coñ…”, todo debe estar cuantificado y segmentado.
Y, además el gestor de contenido tiene, antes de emitir una respuesta al cliente, reconocer que tipo de usuario está generando el contenido. Es decir, primero se define el tipo de mensaje que se recibe por las Redes Sociales, y luego se califica el quién está emitiendo o produciendo la interacción.

Entre los tipos de usuarios que encontraremos están a) el usuario que no es cliente; b) el usuario que es un potencial cliente; c) el cliente; d) el caza concursos; e) el Troll; f) el spam; g) el cliente fiel: h) el influenciador.

El usuario que no es cliente: Es aquella persona que no clasifica cómo cliente por diversas razones, el servicio no puede ser costeado por él, su ubicación geográfica, su perfil de consumo, etc.

El usuario que es un cliente potencial: Es aquel que nunca ha probado nuestros servicios, pero su perfil de consumo, y su ubicación y pode adquisitivo es parecido a nuestro cliente promedio.
El cliente: Es aquel que compró nuestro producto o disfrutó de nuestros servicios, y desea volver hacerlo o quiere manifestar su experiencia sobre el consumo del mismo.

El caza concursos: Es aquel que no es cliente y tal vez ni seguidor, pero genera interacciones cuando promovemos concursos a través de las Redes Sociales.

El Troll: Es un ser que lo único que quiere es ser reconocido. Le fascina la controversia, vive del daño que le pudiera ser a la marca. Solo la fama y el conflicto es el néctar que lo alimenta.

El Spam: Es una cuenta falsa creada para dañar tu reputación digital. Muchas marcas lo emplean para crear matrices de opinión en contra de sus competidores.

El cliente fiel: Es aquel que constantemente está con la marca y escribe a través de las Redes Sociales, a él se le debe tratar con mayor familiaridad, porque debemos reforzar el vínculo que existe entre él y la marca. Seguir la fidelización.

El influenciador: Es una persona reconocida, con miles de seguidores en sus cuentas, que al comentar favorable o negativamente sobre la marca tendrán un impacto directo en la reputación  de ésta. Cuando estamos frente a un influenciador, debemos actuar con mucha paciencia y medir cada uno de nuestras palabras en nombre de la marca.

Existen otros perfiles de usuarios como: El agresivo, el pepito preguntón, el que sólo busca que le den RT o le den Me Gusta a sus mensajes.

Otra de las iniciativas que los Communities Managers deben tener claro es detectar rápidamente, si se trata de una queja, si el usuario en Redes Sociales tiene o no la razón. Porque, de acuerdo con esta información, podremos generar una comunicación efectiva con el cliente.

No podemos olvidar que no siempre los clientes tienen la razón, pero son la razón del negocio o de la existencia de la marca, por eso nunca debemos dejar de atenderles y explicarles los motivos entorno a su inconformidad.

Una queja es simplemente esto, varias quejas por un mismo tema es un ruido y la presencia de un influenciador en el ruido nos pudiera generar una crisis, la cual debemos gestionar con inteligencia y prudencia. Sin embargo, este tema para abordarlo más adelante.

¡Comunícate y hazlo bien!

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