Rincón del Gurú-. ¿Comunicación
en tiempos de crisis? Sí, se hace indispensable
saber manejar los medios y métodos de comunicación cuando las
situaciones son más agudas de lo normal.
Un ejemplo de ello es lo que está
aconteciendo en Venezuela, donde los medios de comunicación tradicionales de la
nación no informan a plenitud los hechos que ocurren en el país debido a la
espada de Damocles que pende sobre ellos.
Ante la ausencia de canales de
televisión nacionales, unos presionados y otros bajo el control del aparato
comunicacional del régimen, urgen alternativas.
Ante la realidad de medios
impresos minimizados o liquidados por la ausencia de papel para imprimir, urgen
alternativas.
Y, frente a las estaciones de radios
las cuales se encuentran amordazadas, a través de la Ley creada para mitigar la
libertad en el seno de los medios, urgen alternativas.
A la par de lo expuesto, se suma el poco acceso a redes sociales, ya
sea por la imposibilidad de un gran sector de la población de poseer teléfonos
celulares o tabletas, o por la debacle en la accesibilidad a internet, urgen,
cada vez más alternativas.
El panorama descrito es poco
alentador. La comunicación en Venezuela se ha convertido en una tarea titánica.
Los medios de comunicación del
exterior poseen, o dan a conocer, más detalles de los hechos nacionales que los
medios internos, salvo las valientes páginas web de noticias y noticieros por
Instagram que siguen sorteando el temporal.
Ahora, ¿qué hacer ante esta
realidad? Fácil, los ciudadanos venezolanos tienen la obligación de crear
protocolos de comunicación, en medio del cerco que viven.
La mensajería de texto debe
rescatarse, salir del ostracismo donde la modernidad y la moda los hundió. Debe
usarse para difundir noticias, crear grupos de difusión y entablar cadenas de
información que puedan multiplicarse a lo largo y ancho del país.
En el caso venezolano no nos
basta con publicar en las Redes Sociales, porque no sabemos cuántas personas
tengan o no internet gracias a la intermitencia del servicio, en cambio el msj
llegará tarde o temprano al destinatario así sea que éste tenga uno de los popularmente
llamados “perolitos”.
La crisis eléctrica es otro
impedimento, sabemos que los largos apagones de 10, 12, 16, 18 horas no puede
ser aguantados por las baterías de la mayoría de los teléfonos, por eso los
venezolanos deben estar preparados con pilas alternas, cargadores estilo Power
Bank, y otras acciones que le permitan estar el mayor tiempo posible
comunicados.
De acuerdo con la coyuntura que
vive Venezuela, la comunicación se ha convertido (como en toda época de crisis)
es una prioridad para los ciudadanos, y los actores políticos deben optimizar
sus canales de comunicación con sus seguidores, de lo contrario la cortina de
incomunicación colocada por las autoridades logrará su cometido de inmovilizar
a la ciudadanía a través de la desinformación o la ausencia de información.
¡Comunícate y hazlo bien!
No hay comentarios:
Publicar un comentario