Por José Dionisio Solórzano
Rincón del Gurú-. ¿Qué es
un outsider? Se ha denominado así a un novato político, que salta a la arena
pública y asombra a propios y extraños con su forma de romper paradigmas, de
derrotar convencionalismos y de hacerse con el poder.
Ya hemos visto el caso de varios
empresarios convertidos en políticos y accediendo a puestos de importancia.
Tendencia muy en boga en el continente americano, por lo que este analista ha
denominado el “empresarialismo político”.
No obstante, en esta ocasión no
vamos a referirnos a este fenómeno sino a otro aún más peculiar. Vamos a habar
de como el “humor crea líderes políticos”.
Los venezolanos podrán recordar
como en las elecciones presidenciales del 2006 se postuló el humorista Benjamín
Rausseo, mejor conocido como “Er Conde del Guácharo”, para optar a la Primera
Magistratura.
Este cómico venezolano, quien a
pesar de a ver iniciado la contienda con buenos números en contra de difundo
Hugo Chávez, al final retirará su postulación.
El efecto “Conde” se esfumará pronto,
tanto que para las elecciones del 2008 se postulará a las elecciones regionales
para gobernador del estado oriental de Anzoátegui y tan solo obtendrá 3,34% de
los votos emitidos.
No obstante, el fenómeno no se
detiene allí. Unos años después, para el 2010, Francisco Everardo Oliveira
Silva, más conocido como “Tiririca” comediante brasileño opta por una curul de
diputado por São Paulo y obtiene una abrumadora mayoría.
“Tiririca” llegó a ser el segundo
candidato más votado en toda la historia del Brasil. Aunque a finales del 2017
anunció que se retiraba del mundo político.
La tendencia política, del humor
al poder, siguió creciendo en América Latina. Para las elecciones
presidenciales del 2015 en Guatemala, Jimmy Morales, un actor cómico se hace con
la presidencia de la mano del partido Frente de Convergencia Nacional un movimiento
de tendencias de derecha y conservadoras.
Ahora, el fenómeno sale de las
fronteras de América y llega a la vieja y sabia Europa. En las recientes
elecciones presidenciales en Ucrania el actor y comediante Vladímir Zelenski se
hizo con el poder tras recibir el apoyo de más del 70% de los votantes
ucranianos.
Este socioliberal conocido por
interpretar a un “presidente” en una serie de televisión se hizo del poder
desplazando a la vieja guardia política de Ucrania.
Todos estos casos demuestran que la
irreverencia del humor aproxima a sus protagonistas al filo de la política y lo
hace empolvándolos con una enorme popularidad, que se suma a los sentimientos
de decepción popular de las sociedades ante los viejos esquemas políticos, y
del dirigente acartonado.
Esta tendencia que se hace cada
vez más recurrente, lo que me obliga a denominarla como el “liderazgo del humor”,
pone en evidencia que la sociedades al hartarse de los esquemas viejos del
quehacer político optan por alternativas diametralmente opuestas a las
tradicionales.
¡Comunícate y hazlo bien!
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