lunes, 25 de noviembre de 2019

Choque Ideológico


Por José Dionisio Solórzano

Rincón del Gurú-.  Dentro del análisis político-comunicacional que se deben realizar a la hora de enfrentar cualquier proyecto en América Latina, se tiene que sopesar el balance que existe en torno al choque de izquierda y derecha en el continente.

Más allá del debate ideológico, que siempre existirá, nos encontramos con una movilidad sorprendente de electores entre ambas banda del espectro político. Vemos que los latinoamericanos van de un extremo a otro, como buscando soluciones reales y definitivas a los problemas sociales, económicos y políticos de cada nación del cono sur.

Tras de un período de 20 años de hegemonía socialista en América Latina, hemos palpado la victoria de líderes representantes del liberalismos económico, de factores conservadores e incluso a dirigentes que coquetean con una especie de neofascismo americano, como es el caso puntual de Jair Bolsonaro, actual mandatario de Brasil.

¿La razón de esta movilidad electoral? Primero, la mayoría de los gobiernos de izquierda en el continente como los de “Lula” Da Silva en Brasil, de Néstor Kirchner y de Cristina Fernández de Kirchner de Argentina, las posiciones moderadas Tabaré Vázquez y de “Pepe” Mujica en Uruguay, Rafael Correa en Ecuador, trajeron cierta estabilidad en los índices de pobreza y riqueza, sin embargo los escándalos de corrupción, peculado y algunos desaciertos económicos han permitido que sus oponentes ideológicos ganen terreno.

Esta situación permitió la victoria de Mauricio Macri en Argentina, Sebastián Piñera en Chile, Iván Duque en Colombia, de Pedro Pablo Kuczynski en Perú, y sin embargo ellos no las han tenido todas consigo.

Macri no pudo reelegirse, significando el retorno del  kirchnerismo al poder en la nación albiceleste; Iván Duque enfrenta la oposición de un sector movilizados en las calles, Pedro Pablo  Kuczynski tuvo que dimitir dejando a la nación peruana en medio de una inestabilidad política terrible.

Por su parte,  Lenín Moreno tuvo que dar marcha atrás a sus medidas económicas ante la presión de calle y la resistencia de los movimientos sociales en el Ecuador, algo sumamente parecido a lo ocurrido en Chile y las manifestaciones populares, desatadas por el simple de la tarifa del transporte público.

Esto pareciera ser el panorama idílico para una izquierda que amenaza con alcanzar el poder en Colombia, donde ya avanzó considerablemente en las elecciones regionales y locales pasadas, en Perú, aunque no existe figura alguna que aglutine esta tendencia, en Ecuador el correismo se hace fuerte para lograr un retorno después de haber cedido espacios ante el cambio de posición de quien fuese su último candidato, pero que decidió deslindarse de su antecesor, Lenín Moreno.

Aunque todo esto es cierto, vemos que no todo es color de rosas. A pesar de la estabilidad económica y social, tras 15 años de gobiernos del Frente Amplio, de izquierda en Uruguay, el líder conservador del Partido Nacional se hará con la presidencia de aquella nación cuando termine el conteo de votos de los comicios del pasado domingo; Evo Morales, uno de los más icónicos mandatarios del socialismo en América fue desalojado del poder después de unas elecciones presidenciales donde se le denunció por fraude electoral.

Hoy podemos hablar de las movilizaciones indigenistas en favor del retorno de Evo Morales, pero no podemos olvidar que previa a su salida del poder, miles de bolivianos habían tomado las calles para protestar en contra de lo que concebían un “robo electoral” cometido por el ahora exiliado exmandatario.

Cuando se acercan elecciones legislativas en Perú, cuando ya se convocó a nuevas elecciones presidenciales en Bolivia, frente a los comicios generales pautados en República Dominicana, toda esta realidad social debe analizarse y plasmarse en una hoja de estudio, ya que América Latina además de un polvorín, es una caja de resonancia política y social.

¡Comunícate y hazlo bien!

No hay comentarios:

Publicar un comentario