martes, 16 de junio de 2020

Terrenos de guerra


Por José Dionisio Solórzano

Rincón del Gurú-.  Ante los más recientes sucesos en Venezuela, con el nombramiento de un nuevo Consejo Nacional Electoral (CNE), es menester hacer un análisis detallado de los escenarios que parecen vislumbrarse en el horizonte del país.

La confrontación política venezolana está medida por la agudeza estratégica de quienes se sostienen en el poder y la falta de visión de quienes adversan a los primeros. He aquí la razón por la cual, la crisis se ha alargado tanto tiempo y pareciera que caminamos montados sobre un círculo, dando vueltas y vueltas sin avanzar un ápice.

Ahora bien, hagamos un ejercicio. Imaginemos por un instantes que estamos en un Cuarto de Guerra, a fuera están los ejércitos dispuestos y organizados, en franco movimiento y nos toca a nosotros tomar las decisiones estratégicas y tácticas.

¿En qué terreno nos conviene luchar? Aunque la expresión "zona de confort" está estigmatizada, soy de la creencia que la zona de confort es buena, es donde podemos desarrollarnos mejor, ya que para mi criterio confundimos "confort" con "conformidad" que es otra cosa.

Entonces, ¿cuál es el mejor terreno para luchar? Tenemos 4 opciones: Electoral, Abstención-Ilegitimación, Presión Internacional y Calle.

La opción de "La Calle", en el pasado a significado un alto costo humano y político sin ningún beneficio de orden estratégico ni táctico. Incluso las luchas planteadas en este terreno han debilitado a las fuerzas de la oposición y fortalecido al gobierno, salvo en el tema de percepción internacional.

"La Calle" solo ha servido para dejar en evidencia el carácter violatorio de los Derechos Humanos del Gobierno, más nada.

La segunda opción sería la "Abstención-Ilegitimación", en el pasado dejamos de ir a elecciones parlamentarias (2005) y esto solo sirvió para dejarle el camino libre al adversario.

Los llamados abstencionistas permitieron que el oficialismo arrasara en las elecciones de gobernadores y alcaldes, le sirvió en bandeja de plata los consejos legislativos de todo el país. Y, ¿el beneficio para las fuerzas que hipotéticamente dirigimos, cuál fue? ¡cero!

Tercera opción: Presión Internacional. A través de esta ruta se ha asfixiado económicamente al contrario, cerrándole vías de financiamiento y restándole poder en los foros internacionales; sin embargo, más de un año después siguen en posesión del poder.

Y por último, "Las Elecciones", a pesar de la crítica permanente que se posa sobre este terreno, es sin lugar a dudas el que mejor fruto le ha brindado a las fuerzas de la oposición venezolana.

A través de este mecanismo se ha logrado alcanzar triunfos tácticos y estratégicos, que por otras razones no se supieron aprovechar.

Mediante las elecciones se ganó abrumadoramente la elección parlamentaria del 2015; se ganaron gobernaciones como las de Anzoátegui, Mérida, Táchira, Zulia (que se entregó después), Nueva Esparta e incluso se ganó la del estado Bolívar (escamoteada por el poco margen de diferencia).

En conclusión, si nos tocara elegir dentro de ese Cuarto de Guerra, no lo dudaríamos: el mejor lugar para posicionar nuestras fuerzas, es el terreno electoral.

Y, la siguiente pregunta sería ¿quién comandaría nuestras fuerzas? Esta es una interrogante para un próximo artículo.

¡Comunícate y hazlo bien!



No hay comentarios:

Publicar un comentario