jueves, 8 de abril de 2021

Pandemia y Comunicación

Por José Dionisio Solórzano 


Laboratorio de Ideas-. Veo con asombro cómo muchos gobiernos – en sus estrategias de comunicación – están empleando una frenética producción de contenido sobre la Pandemia: artes, cifras, discursos, spot, y muchas cosas más, y prácticamente han olvidado otros aspectos de la vida diaria: economía, seguridad, bienestar y otros puntos, lo cual ha sido un gravísimo error.

Si el abordaje estratégico-comunicacional de la crisis del Covid-19 significara un aumento de los niveles de percepción positiva de los gobiernos, entonces en este preciso momento Nicolás Maduro – en Venezuela – estuviera en franca recuperación y Sebastián Piñera  – en Chile – ya hubiese salido del agujero en el cual está desde las manifestaciones callejeras que azotaron a la nación austral.

Maduro – o sus voceros gubernamentales – realizan partes diarios del avance del Coronavirus en el país; anuncian «gotas milagrosas», el envío de vacunas de origen ruso, chino y hasta las polémicas provenientes de Cuba. Sin embargo, nada de esto ha hecho que rompa el techo de plomo de más de un 80% de rechazo a su administración. Igual ocurre con el mandatario chileno quien posee elevados índices de repudio a su gestión y de nada le ha valido la vacunación a un alto porcentaje de la población de Chile.

¿Qué quieren decir estos ejemplos? Que la gestión de la crisis pandémica no implica una mejor imagen en la opinión pública; hagas lo que hagas, tu imagen positiva (baja, alta o regular) no sufrirá grandes cambios. No obstante, y aquí sí debo hacer una salvedad, la negativa sí puede aumentar, como sucedió con Donald Trump, quien previo al virus chino era imbatible y luego fue derrotado en un proceso que aún despierta dudas entre los republicanos más conservadores y radicales.

Ahora bien, los gobiernos deben gestionar la crisis de salud – o de lo contrario serían enviados al paredón de fusilamiento – sin que esto deba significar la eliminación de otro tipo de acciones gubernamentales, pues serán éstas las que permitan a tal o cual administración mantenerse a flote en medio de la difícil situación que vivimos en toda la humanidad.

En América Latina – por hablar de nuestro continente – la mayoría de los gobiernos han perdido elecciones o han retrocedido en los comicios a escala local, regional o nacional  luego las consultas que se han realizado en estos años (2020 y 2021) dominados por el virus chino. Nadie ha salido bien librado de esta crisis mundial.

¿Todos cometieron el mismo error de concentrar su política comunicacional solamente en la pandemia? ¡No! Unos sí se quedaron en «modo virus» y otros se fueron al otro extremo y dejaron la crisis a un lado. Y aquí aplica aquello que todo extremo es malo, pues esta política afectó la imagen de todos estos gobiernos.

¿Cuál es el punto clave? ¡Fácil! El medio.

Sí.  Una posición que muestre  el real interés del gobierno en proteger a sus ciudadanos, en combatir la pandemia y mantener – paralelamente – la atención a otros aspectos de la vida diaria de los ciudadanos.

Un buen gobierno – en los actuales tiempos — es uno que cuida a sus ciudadanos no solo del virus sino de todos los problemas que pululan a su alrededor, un gobierno que debe ser integral, amplio y sobre todo 100% activo.

La pandemia sí cambió nuestra forma de comunicarnos; y sí cambió las dinámicas y estrategias para hacerlo.

 ¡Comunícate y hazlo bien!

 

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