Rincón del Gurú-.
Cuando hablamos de comunicación
corporativa inmediatamente pensamos en la relación con los medios de
comunicación, en los mecanismos de información y/o comunicación directa entre
la corporación y los públicos externos.
Reflexionamos acerca de nuestra relación efectiva con los clientes. Analizamos
nuestras tácticas comunicacionales para extrapolar, fuera de los muros
empresariales, nuestros valores y principios como marca.
No obstante, en muchas
ocasiones nos olvidamos del manejo de las comunicaciones puertas adentro. Nos
olvidamos de las relaciones con los clientes internos y de los procesos de
comunicación para generar valor en la comunidad corporativa.
Ahora bien, a
continuación hablaremos de 7 puntos esenciales para optimizar nuestros procesos
de comunicación con nuestros clientes internos.
1-. Quién dice:
La relación
comunicacional dentro de las organizaciones se entabla a través de medios
presenciales y ¿qué son los medios presenciales? Simple, es el cara a cara, la
relación directa que los líderes corporativos tienen con sus públicos
inmediatos.
Es la relación que el
coordinador posee con sus coordinados o el Director con su equipo.
Este trato debe ser
franco, cotidiano, explícito e implícito, y transmitir valor.
2-. Cuando contratamos a
un nuevo empleado éste no es poseído por un espíritu corporativo desde el mismo
momento que pisa la corporación o que es ataviado con los uniformes cargados de símbolos de la empresa.
Estos valores serán
transmitidos en la medida que sus líderes se los comuniquen mediante una
relación cordial y afable, mediante actitudes serviciales y contigiosas.
3-. ¿Cómo compartir la
misión y la visión organizacional? Es aquí donde aparecen los procesos de
comunicación interna como instrumento fundamental para consolidar, difundir y
compartir los elementos que conforman la imagen de la organización.
4-. No basta con
informar. El proceso de empatía corporativa no se satisface con el simple hecho
de informar valores o modelos de conducta corporativas, sino que se debe
comunicar y/o mercadear. Es decir, cada acción debe ser difundida bajo una
estrategia que permita “cautivar” al cliente interno y/o trabajador.
5-. La clave del éxito
en las comunicaciones internas es, como en las externas, el conocimiento
previo.
Si conocemos las
expectativas, anhelos, miedos e ilusiones de nuestros trabajadores podremos
estructurar líneas tácticas de acción que tengan consonancia con lo que ellos
quieren oír.
Aquí es resaltante la
segmentación de los públicos internos, para alcanzar más efectividad en el
proceso de comunicación.
6-. No sólo es cuestión de dinero. En ocasiones las empresas
sólo se concentran en los niveles de satisfacción de sus públicos internos con
relación a su remuneración.
Tenemos que ir más allá,
ponderar sus opiniones en otras realidades personales y humanas.
Tenemos que consultar su
opinión sobre lo que es la empresa, lo que hace y lo que pudiera hacer.
Debemos ser más analista
de lo emocional que en lo racional.
Esto indica que debemos
trabajar en varios frentes: reconocimiento al valor económico del trabajo
cotidiano de la gente, sus relaciones laborales, sus posibilidades de
desarrollo y la visión de su trabajo como proyecto de vida.
Y por último;
7-. Diálogo permanente. Si sólo interactuamos con
nuestros clientes internos cuando estructuramos una campaña interna para tal o
cual tema, entonces la labor puede darse por fracasada.
La comunicación
espasmódica es un error, crea desconfianza y temor.
Hablemos, informemos,
comuniquemos más y más. Así lograremos difundir nuestros principios filosóficos
como organización entre quienes son nuestros pilares, voz y rostro ante los
públicos externos.
¡Comunícate y hazlo
bien!


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