lunes, 29 de agosto de 2016

La Palabra y la Política

Rincón del Gurú-.  La palabra es uno de los factores más importantes en la política. La palabra en un momento preciso puede cambiar la historia, revivir a un “muerto político” y hacer presidente a un “cadáver insepulto”.

Vamos a repasar, dentro de la política venezolana, varios casos para luego entrar en material.

Como pedirle al pueblo que se inmole por la democracia, cuando la democracia no ha podido darle de comer… cuando el morbo terrible de la corrupción carcomen día a día los cimientos de la patria”, con estas palabras y otras más en un discurso en el extinto congreso nacional de Venezuela, el doctor Rafael Caldera, quien a la postre era un expresidente de la república, enfiló su rumbo de retorno a la silla presidencial.

En medio del golpe de Estado del 4 de febrero de 1992, el fundador del partido Copei,  lanzaba a la opinión pública una visión diferente de lo ocurrido y aunque en sus palabras se condenaba el golpe también se le reprochaba al gobierno de turno el crear las condiciones económicas y sociales que les dio aliento a los golpistas.

A partir de ese día, Caldera fue el hombre para ser de nuevo Presidente de la República.

Justamente, horas antes, ese mismo 4 de febrero se detiene al jefe de las fuerzas insurrectas. El Gobierno cometió un grave error, político y comunicacional, dejar hablar por televisión al comandante Hugo Chávez.

Con un sencillo “por ahora”, el cabecilla del golpe frustrado se posicionó en el imaginario nacional, y después de esa frase comenzó su andanza para dominar la política venezolana desde 1998 hasta el día de su fallecimiento.

Más recientemente, podemos hacer mención al “cisne negro” de María Corina Machado.

Esta dirigente del partido liberal Vente Venezuela no tuvo mejor momento político y comunicacional cuando en cadena nacional, frente a Hugo Chávez, en plena sesión de la Asamblea Nacional, dijo que: “Expropiar es robar”.

Al decirle a Hugo Chávez “ladrón”, la mujer logró escalar escalones políticos mucho más rápido que cualquier otra iniciativa o trabajo político realizado antes o después de este momento.

Hace unos meses, en la juramentación de la nueva directiva del Poder Legislativo venezolano, ahora dominado por las fuerzas opositoras, su nuevo presidente, Henry Ramos Allup, le aseveró a un legislador afín al régimen venezolano que: “mire diputado, aquí las cosas cambiaron”.

Luego de esa sencilla aseveración, viralizada por las redes sociales, y retrasmitidas por la televisión y vista miles de veces por Youtube, el también secretario general del partido Acción Democrática (AD) se “metió en la jugada” por el liderazgo de quienes se oponen a Nicolás Maduro, actual mandatario del país.
Ahora bien, un político tiene que saber a la perfección el qué decir y cuándo decirlo.

En ocasiones, más de lo que creemos, una frase atinada en el lugar, momento y en torno preciso puede marcar la diferencia y hasta el futuro del dirigente o proyecto político.

El manejo de la palabra debe ser constante… Uno de los más grandes oradores políticos de todos los tiempos, Adolf Hitler, ensayaba permanentemente sus discursos.

El hábito no hace el monje, el político tienen que estar permanentemente leyendo, hablando y poniéndole retos a su capacidad de respuesta e ingenio.

¡Comunícate y hazlo bien!


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