lunes, 4 de septiembre de 2017

¿Y la técnica?

Rincón del Gurú-. En comunicación política la forma de decir el mensaje es fundamental; a veces cuándo lo dices y en qué contexto lo dices,  es más importante que las palabras emitidas.

La técnica forma un eslabón esencial para el éxito de lo que deseamos comunicar.

Desde hace mucho tiempo el Gobierno de Venezuela ha sido experto en la propaganda, puesta en escena y la construcción de mensajes que logren cometidos puntuales y precisos.

No obstante, parece que la práctica no ha ayudado mucho al régimen venezolano o, por lo menos, los truncos se le están agotando.

Los voceros del gobierno de Venezuela han empezado a justificar la escasez de alimentos e insumos médicos como una consecuencia de las medidas de sanción que ha anunciado y empieza a ejecutar la administración de Donald Trump en los Estados Unidos.

Delcy Rodríguez, presidenta de la cuestionada Asamblea Nacional Constituyente, afirmó que las acciones de los EEUU son el motivo de la escasez de medicinas y tratamientos médicos en la nación.

Tal vez, en otro contexto,  con otra realidad y definitivamente con unos voceros distintos, esta aseveración hubiese sido la justificación perfecta para cualquier país que empezase a tener problemas de abastecimientos de medicamentos y comestibles, pero éste no es el caso de Venezuela.

No se puede achacar la responsabilidad de la carestía a una acción que recién se tomó hace dos semanas, y menos cuando la situación de anaqueles vacíos en la república sudamericana se remonta a hace dos años atrás.

Emitir este mensaje, es un error. Este tipo de pifias se convierten en boomerang que inmediatamente afectarán la imagen del Gobierno.

Internamente, en una sociedad plenamente polarizada, los afectos al régimen comenzaron a repetir el discurso oficial, mientras una mayoría de críticos a la administración de Nicolás Maduro desestimaron el mensaje y lo respondieron con vehemencia.

Aquí podemos denotar una ausencia absoluta de técnica y de procedimientos comunicacionales. El régimen venezolano no supo medir el mensaje con relación a los públicos metas, internos y externos, y la validez del argumento ponderado en tiempo y espacio.

¿Para qué decirlo? A menos que sea una acción en el marco de un razonamiento que responda a un movimiento en el tablero geopolítico, no se le puede explicar motivo o finalidad estratégica alguna o clara a semejante metida de pata.

Durante 18 años de gestión, el régimen venezolano ha poseído más de un responsable de comunicaciones, los cuales van desde una calificación de “excelente” hasta u a ponderación de “mediocre”.

No obstante, en el pasado el poder de convencimiento de Hugo Chávez se sobreponía a cualquier desliz comunicacional o estratégico, pero los tiempos han cambiado.

La administración venezolana ya no cuenta con Chávez, y Nicolás Maduro genera más dudas que certidumbres, por lo cual los errores políticos, comunicacionales, y de estrategia se sienten y afectan mucho más que antes.

¡Alerta! ¡Alerta! Recuerda siempre que el comunicar con sabiduría, pasa primero por el análisis del mensaje.

¡Comunícate y hazlo bien!




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