martes, 24 de octubre de 2017

Cuenten historias

Rincón del Gurú-. El pueblo está ávido de historias. El cliente promedio necesita sentir empatía con las marcas, verse reflejado en sus mensajes, quiere entablar una relación más allá de la simple venta directa y tradicional.

Por ello, desde hace mucho tiempo, las historias son las claves de los exitosos mensajes publicitarios de la actualidad. Y por este mismo motivo los storytelling son unas de las tácticas más virales en las Redes Sociales.

El cliente y/o consumidor no quiere ser expuesto a una cadena de mensajes directos que le planteen de forma grotesca y descarada los rasgos positivos de un producto o servicio. Esto quedó en el pasado.

En la actualidad, “echar un cuento” que sea familiar y afable, es la clave.

Las historias que redactamos o creamos para las diversas plataformas: Prensa, Radio, Tv, Redes Sociales o publicidad exterior, tienen que estar cargados de elementos intrínsecos que faciliten  la ubicación en el subconsciente de los mensajes que impulsan los rasgos características de nuestro producto.

Vender sin hacerlo de forma directa.

¿Qué hacemos cuando entramos a una tienda y nos aborda el vendedor? Inmediatamente nos colocamos a la defensiva y abrimos la boca para decir: “solo estoy mirando”.

Sí, aunque el expendedor sea muy simpático y agradable, el hecho que reconozcamos en él la intención de vendernos algo, nosotros actuamos negativamente, y lo rechazamos.

Así ocurre cuando vemos un spot publicitario donde nos venden un producto o servicio de forma directa y rápida; por lo general estos mensajes pasan al consciente, y existe un alto nivel de probabilidad que descartemos el mensaje.

En cambio, si vemos una cuña televisiva donde nos narren una historia y dentro de ésta nos promuevan los valores, características, rasgos o bondades, del producto o servicio, es allí donde  generamos una relación efectiva entre la marca y la empresa.

Si la historia refleja lo que son nuestros clientes, su vida, sus necesidades, sus situaciones diarias o constantes, entonces promovemos empatía e identificación entre la empresa y sus consumidores o clientes.

Cuando abordamos de forma directa al cliente causaremos repudio. El consumidor saldrá huyendo de nosotros, a ponerse a salvo. Pero, si promovemos una relación sana, conversamos, le contamos una historia que se parezca a él, es allí donde el cliente se acerca a nosotros y se entabla un diálogo permanente.

Por estas razones es hora de que emplees las historias como el gancho de tus campañas de publicidad y de mercadeo. Es el momento de identificarte con tus clientes, de escucharlos y que ellos se vean reflejados en ti.

Si no lo haces, de seguro tu competencia sí lo hará.

¿Qué esperas? ¿De seguro tienes algo que decirles a tus consumidores? ¿Qué historia se te viene a la mente?

Piensa, piensa y cuenta.


¿Comunícate y hazlo bien?

No hay comentarios:

Publicar un comentario