lunes, 4 de junio de 2018

Corazones electorales

Rincón del Gurú-. En cada elección, los consultores comunicacionales y de marketing enfocan su labor hacia la conquista del "corazón del elector", a través de la creación de elementos y mensajes buscan influir en el cerebro del votante para que ejerza su derecho y/o deber ciudadano en favor de tal o cual candidato.

En cada proceso comicial se busca "enamorar" a la mayoría de los electores, para ello se estructuran estrategias y planes de acción que permitan al asesorado ganarse el apoyo de un sector, idílicamente mayoritario, de la sociedad para así ganar el puesto por el cual se compite.

Todos coincidimos que el voto es emotivo y muy poco racional, frente a esta realidad quienes diseñan las estrategias de campaña comunicacional enfilan su creatividad y experiencias en despertar los sentimientos que juzguen necesarios dentro de su visión estratégica.

Como es bien sabido, el mundo lo mueven dos sentimientos principales: El amor y el miedo. Si nuestras campañas se basan en alguna de estas dos expresiones se logrará cautivar el mayor número vital de simpatías entre los electores.

Por ejemplo, en elecciones pasadas en Venezuela se ha utilizado un "lovemarket" político, puntualmente en los dos últimos comicios que contó como protagonista a Hugo Chávez. Sí, en las elecciones del 2006, el entonces presidente, utilizó la frase: "Por amor" como su slogan de campaña.

Una segunda frase sirvió de complemento: "Amor con Amor se paga". Esto buscaba generar una reacción de sentimentalismo entre la figura de Chávez y millones de venezolanos que lo seguían.

Para el 2012, se reeditó la estrategia esta vez con la frase de campaña: "Chávez corazón de la patria", y todos los elementos simbólicos de este proceso giraron en torno de la figura de un corazón tricolor.

Seis años después, en Colombia vemos como se emplea la misma receta. La candidatura del izquierdista Gustavo Petro se centra en la misma visión psico-comunicacional que llevó a Hugo Chávez a salir airoso de sus compromisos electorales en Venezuela.

Y, así mismo como Chávez tenía su corazón tricolor (amarillo, azul y rojo), de esa misma forma Gustavo Petro muestra su corazón, con rasgos más infantiles, como elemento visual de su concepto de campaña denominado: Colombia Humana.

Chávez y Petro han utilizado sus "corazones políticos" con el propósito de conquistar los corazones de los votantes. El primero venció en los respectivos comicios en los cuales participó y el segundo, por lo menos, ya consiguió ser el candidato de izquierda que más votos ha obtenido en la primera vuelta electoral y con ello pasó al balotaje.

El candidato colombiano, Gustavo Petro, pareciera presentarse como el nuevo adalid del socialismo latinoamericano; Petro viene a reemplazar a Hugo Chávez y a Lula Da Silva en el liderazgo socialista, pretende ocupar el espacio que no quiso asumir Rafael Correa y que no pudo representar Nicolás Maduro.

Y para ello, está empleado las mismas tácticas de manipulación de masas que tan bien le sirvieron a Chávez, Lula, Correa, Evo Morales y al matrimonio de los Kirchner en Argentina.

Petro es el nuevo Chávez, o por lo menos así parece debido a sus estrategias comunicaciones, psicología electoral y marketing.

Además, existe una tendencia política comunicacional entre la izquierda, asumida por Petro y Maduro, que busca despojar del dogmático "rojo" al socialismo y encarnarlo en el más dócil color "morado"

Por ejemplo, desde hace un tiempo vemos al partido español de izquierda llamado Podemos usando este color, y es el mismo que adoptó la campaña de Petro en Colombia y que está empleando Nicolás Maduro para su marca personal y para proyectar a su nuevo partido Somos Venezuela, en su intento de desplazar al Partido Socialista Unido de Venezuela (Psuv), el cual no controla.

En pocas palabras es la "venta" de un socialismo para millennials. ¿Qué tal?


¡Comunícate y hazlo bien!

No hay comentarios:

Publicar un comentario