Rincón del Gurú-. Sí, sin
duda no existe empresa en la actualidad que no tenga por lo menos un canal de
comunicación con sus empleados y diversos públicos internos. La necesidad ante
los cambios ha empujado a las organizaciones a adaptarse y democratizar el
proceso de comunicación puertas adentro.
Actualmente, muchas de las
compañías poseen una estrategia multicanal u omnicanal, esto indica que envían
mensajes en todos los canales posibles de manera similar; los más rezagados en
el esquema comunicación a penas poseen un solo canal, lo que los coloca en la
prehistoria de las comunicaciones organizacionales.
La unicanalidad de las
comunicaciones es cosa del ayer. Antes solo se requería una cartelera en un
punto estratégico de la organización para que todos se enterasen de lo que
debían y necesitaban saber de la organización. Posteriormente, avanzamos hacia
la multicanalidad, es decir, atiborramos a los públicos con el mismo mensaje a
través de diferentes canales.
Ahora, la evolución nos empuja a
la opticanalidad en la difusión de los mensajes. Y nótese bien, que ya no
hablamos del singular sino que empleamos el plural. En comunicaciones modernas debemos
referirnos a varios mensajes.
La opticanalidad es la premisa de
lanzar los mensajes más adecuados a cada persona, a través del canal más idóneo.
En otras palabras, no podemos decirles todo a todos, ni a todos lo de todos. Cada
empleado tiene sus propios intereses, visiones, perspectivas, anhelos, responsabilidades,
misiones y objetivos, y frente a ello debemos actuar.
Y, ¿cómo podemos lograr esto?
Nuevamente aparece el término que hemos hablado en otros artículos del pasado: La
Big Data.
Las empresas de hoy en día tienen
que comprender la necesidad de estructurar una gran base de dato no sólo de
número de teléfonos, correos electrónicos, y datos profesionales de cada
empleado sino ir más allá. Tenemos que analizar a nuestros “clientes internos”
con las particularidades de cada caso.
¿Cuál es el ambiente donde el
trabajador se siente cómodo? ¿Estudiar cuál es el mejor momento para informarle
sobre algún tema en particular? Debemos determinar el ecosistema de los canales de Comunicación
Interna, los mejores momentos de receptividad del colaborador de la organización,
entender el rol y propósito de cada canal para evitar superposición de
funcionalidades y saturación de mensajes.
¿De cuáles canales estamos
hablando? Existen diversos tipos de canales de Comunicación Interna: Red Social
Corporativa, App, Newsletter, Correos Masivos, las viejas carteleras
informativas, entre muchas más.
De acuerdo con la Agencia Creativa de Comunicación Interna y
Estrategia de Marca, “las
compañías deberán entender que ya no se trata del ‘¿Qué?’ (Información –
contenido) o del ‘¿Cómo?’ (Canal), sino del ‘¿Por qué?’. Sólo va a ser valioso si la ‘razón de ser’ de
ese canal coincide con las necesidades de los empleados (funcionales y
emocionales) identificadas en ese momento”.
La Asociación de Directivos de Comunicación asegura que “las personas
buscan experiencias digitales que satisfagan una necesidad en ese momento. Y
sobre este punto queremos resaltar la importancia de animarse a pensar en
distintos canales, como lo son los canales informales, que cada vez juegan un
rol más crítico en la Comunicación Interna. Workplace puede ser un ejemplo,
pero no deberíamos dejar de mirar a canales como Whatsapp, el cual es considerado
como la herramienta de mayor uso dentro de las compañías (en algunos casos por
encima del email)”.
Lo cierto es que vivimos en una
época muy distinta. La economía colaborativa domina la esencia de las
Comunicaciones Internas de las organizaciones. La opticanalidad se enmarca en
el progreso y optimización de nuestra relación efectiva entre empleadores y
empleados.
¡Comunícate y hazlo bien!
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