Rincón del Gurú-. El
mundo se mueve por tendencias. Sí, ya sea la moda de la ropa, de la música, o
de algún uso tecnológico, todos somos seres sociales y por ende, capaces de adaptarnos
a inclinaciones producidas o nacidas de la misma sociedad.
Así como solemos colocarnos el mismo tipo de ropa, porque simplemente es
lo que se está llevando; o nos apuramos todos a cambiar los anteojos porque
ahora se usan de pasta y no con monturas al aire, así ocurre con la política.
La política, expresión de la
sociedad, se mueve por modas y/o tendencias sociales. Esto es innegable.
Si hacemos un rápido paneo por la
historia universal vemos que han existido fenómenos políticos de igual estilo
que dominaron épocas puntuales de la historia.
Para no irnos tan atrás. Luego de
la Primera Guerra Mundial, despertaron los nacionalismos en Europa, el ejemplo
de Benito Mussolini impactó, no solo en Italia, sino que se expandió a la
Alemania Nazi, a la España, primero con José Antonio Primo de la Rivera y el Falangismo,
y luego se materializó con Francisco
Franco, en sin dejar de mencionar el Portugal de Oliveira de Salazar.
Pero, dejando de un lado al Viejo
Continente, vemos tendencias sociales y
políticas en nuestra amada y siempre convulsionada América Latina.
Primero, como en cadena fuimos declarando
la independencia de España, uno tras de otros, Virreinatos y Capitanías Generales,
se alzaron en armas, y en guerras una más largas otras más cortas todas
terminaron en éxito; hasta Brasil con su independencia tardía y por raíces y
resultados distintos.
América ha tenido períodos sociales
idénticos, por ejemplo en la década de los 50 en el siglo pasado lo “coll” era
tener una dictadura Militar. Todos tenían un régimen castrense.
Venezuela con Marcos Pérez
Jiménez, Rafael Leónidas Trujillo en República Dominicana, los milicos
argentinos con Farrell, Juan Domingo Perón (Un tema que profundizar en otro
artículo) y Lonardi.
Hasta en los Estados Unidos
gobernaba un militar, elegido por los votos, pero militar al fin: Dwight David
«Ike» Eisenhower.
Luego, hubo otra moda militar en
los 70 con Augusto Pinochet en Chile, Videla en Argentina. Todo esto sin dejar
de mencionar al paraguayo Alfredo Stroessner y al Somocismo que gobernaron
Paraguay y Nicaragua, respectivamente durante ambos períodos.
Para finales de los 90 y en el
despertar del nuevo siglo, se impuso la izquierda en el continente. Hugo Chávez
en Venezuela, Lula Da Silva en Brasil, Rafael Correa en Ecuador, los Kirchner
en Argentina, el retorno de Daniel Ortega en Nicaragua, Evo Morales en Bolivia.
Ahora, presenciamos el nacimiento
de nuevas tendencias sociales y políticas. Todas vinculadas con la “derecha” en
el continente.
Por un lado, lo que en lo
particular he llamado el “empresarialismo político” la llegada de líderes
empresariales, liberales o conservadores, a los gobiernos de América.
Empezamos la lista con Donald
Trump en los EEUU, Mauricio Macri en Argentina, Sebastián Piñera en Chile, el breve
Pedro Pablo Kuczynski en Perú, sin
olvidarnos de Guillermo Lasso que estuvo a poco de ganar la presidencia del
Ecuador, y al empresario venezolano Lorenzo Mendoza que sale punteando todos
los estudios de opinión en la nación llanera.
Y la otra tendencia, es la derecha
política, representada en Iván Duque en Colombia, el Partido Colorado en
Paraguay, aunque sus candidatos-presidentes fueron dos empresarios, Horacio
Cartes y Mario Abdo Benítez, y la
extrema derecha de Jair Bolsonaro eminente nuevo presidente del Brasil.
En Conclusión, cuando analizamos
los escenarios políticos previos a una campaña, echemos un vistazo al ambiente,
veamos ¿cuál es la moda de los electores?
¡Comunícate y hazlo bien!
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