José Dionisio Solórzano
Rincón del Gurú-. Paul
MacLean ideó la teoría de los 3 cerebros o cerebro triúnico, la cual ha sido
muy popular y uno de los mayores intentos para avanzar en la definición, concepción
y estructuración de uno de los órganos más difíciles y enigmático de todos: El
cerebro humano.
MacLean agrupó distintas regiones del encéfalo en varios conjuntos que
efectúan diferentes tareas. Para el neurocientífico las estructuras
diferenciadas serían: el complejo reptiliano, el sistema límbico y el
neocórtex.
La teoría del cerebro triúnico se
basa en la idea de que en el encéfalo humano habitan tres sistemas cerebrales
distintos, y cada uno con sus propias lógicas de funcionamiento, y cada uno es,
para MacLean, un paso en la cadena de evolución del ser humano.
Esto implica que cada cerebro poseería un nivel de independencia del
resto y se relacionarían siguiendo un patrón de jerarquía dependiendo de la antigüedad,
el estímulo y las funciones ante las circunstancias como por ejemplo la
sobrevivencia.
Veámoslo un poco más claro, el complejo reptiliano es el primer cerebro
en aparecer en la estructura cerebral humana, es aquel que lleva adelante las
funciones básicas y más importantes para sobrevivir en el ya, en el presente;
ahora bien, el neocortex, de acuerdo con esta tesis, sería la estructuración de
aparición más reciente en la línea evolutiva hacia la conformación del Homo
Sapiens, por ende, es el que se encarga de funciones más refinadas y complejas.
El sistema límbico, que es el puente entre el reptiliano y el neocortex,
es el responsable de la aparición de la estructura responsable de las emociones
asociadas a cada una de las experiencias que se viven. Está muy relacionado con
la capacidad de los mamíferos de aprender; entiéndase que si una conducta
produce emociones agradables tenderemos a repetirla o a intentar cambiar
nuestro entorno para que se produzca de nuevo, en cambio, si produce dolor entonces
recordaremos la experiencia y evitaremos repetirla.
En otras palabras el sistema límbico es el responsable del
condicionamiento clásico o el condicionamiento operante.
La neocorteza, si entendemos todo lo anterior, es el cerebro que
responde a la estructura más compleja y
es donde reside la capacidad para aprender todos los matices de la realidad y
delinear planes y estrategias más complicadas y originales. Mientras el
complejo reptiliano se centra en la repetición de procesos enteramente por la
propia biología, la neocorteza es
permeable a todo tipo de sutilezas. Para MacLean, la neocorteza cerebral es la “sede
de la racionalidad en nuestro sistema nervioso”.
La teoría del cerebro triúnico es fundamental que la conozcan y dominen
quienes son responsables de crear estrategias comunicacionales y/o de psicología
social; para definir a que cerebro hablamos y cómo éste reaccionará ante el
estímulo enviado. ¡Comunícate y hazlo bien!
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