lunes, 21 de octubre de 2019

Cerebro triúnico


José Dionisio Solórzano

Rincón del Gurú-. Paul MacLean ideó la teoría de los 3 cerebros o cerebro triúnico, la cual ha sido muy popular y uno de los mayores intentos para avanzar en la definición, concepción y estructuración de uno de los órganos más difíciles y enigmático de todos: El cerebro humano.

MacLean agrupó distintas regiones del encéfalo en varios conjuntos que efectúan diferentes tareas. Para el neurocientífico las estructuras diferenciadas serían: el complejo reptiliano, el sistema límbico y el neocórtex.

La teoría del cerebro triúnico  se basa en la idea de que en el encéfalo humano habitan tres sistemas cerebrales distintos, y cada uno con sus propias lógicas de funcionamiento, y cada uno es, para MacLean, un paso en la cadena de evolución del ser humano.

Esto implica que cada cerebro poseería un nivel de independencia del resto y se relacionarían siguiendo un patrón de jerarquía dependiendo de la antigüedad, el estímulo y las funciones ante las circunstancias como por ejemplo la sobrevivencia.

Veámoslo un poco más claro, el complejo reptiliano es el primer cerebro en aparecer en la estructura cerebral humana, es aquel que lleva adelante las funciones básicas y más importantes para sobrevivir en el ya, en el presente; ahora bien, el neocortex, de acuerdo con esta tesis, sería la estructuración de aparición más reciente en la línea evolutiva hacia la conformación del Homo Sapiens, por ende, es el que se encarga de funciones más refinadas y complejas.

El sistema límbico, que es el puente entre el reptiliano y el neocortex, es el responsable de la aparición de la estructura responsable de las emociones asociadas a cada una de las experiencias que se viven. Está muy relacionado con la capacidad de los mamíferos de aprender; entiéndase que si una conducta produce emociones agradables tenderemos a repetirla o a intentar cambiar nuestro entorno para que se produzca de nuevo, en cambio, si produce dolor entonces recordaremos la experiencia y evitaremos repetirla.

En otras palabras el sistema límbico es el responsable del condicionamiento clásico o el condicionamiento operante.

La neocorteza, si entendemos todo lo anterior, es el cerebro que responde a la estructura más compleja  y es donde reside la capacidad para aprender todos los matices de la realidad y delinear planes y estrategias más complicadas y originales. Mientras el complejo reptiliano se centra en la repetición de procesos enteramente por la propia biología, la neocorteza  es permeable a todo tipo de sutilezas. Para MacLean, la neocorteza cerebral es la “sede de la racionalidad en nuestro sistema nervioso”.

La teoría del cerebro triúnico es fundamental que la conozcan y dominen quienes son responsables de crear estrategias comunicacionales y/o de psicología social; para definir a que cerebro hablamos y cómo éste reaccionará ante el estímulo enviado. ¡Comunícate y hazlo bien!

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