lunes, 16 de diciembre de 2019

Boris Johnson: Una victoria histórica


Por José Dionisio Solórzano

Rincón del Gurú-.  Con un cabello rubio siempre despeinado, que posee una avocación a la imagen del presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, y además con un discurso nacionalista, probritánico, y exaltador de los valores históricos del Reino Unido, Boris Johnson, se alzó como el líder de Gran Bretaña y como el paladín de la derecha más conservadora y como cabecilla de los “tories” en la vieja Inglaterra.

A pesar de la campaña en contra del Brexit, no solamente en Gran Bretaña sino en Europa y en todo el mundo,  el líder del movimiento para sacar al Reino Unido de la Unión Europea se hizo con una victoria aplastante lo que merece un análisis, lo más detallado posible ante las limitaciones de espacios y número de caracteres.

Primero: ¿Por qué gana Boris Johnson?  La clase política del Reino Unido pretendió, a como diera lugar, burlar la decisión del pueblo británico de salirse de la Unión Europea, trataron de obstaculizarlo mediante diversas tácticas, lo que hizo que muchos ingleses se encolerizaran y votaran masivamente por aquel candidato que les garantizaba el cumplimiento de su orden democrática.

Además, Boris Johnson supo vender una imagen nacionalista, en sintonía con los sectores más amplios de la sociedad británica, coherente y siempre adelante en la agenda comunicacional del debate público inglés.

Segundo: ¿Por qué la debacle laborista? Desde los tiempos de la “Dama de Hierro”, Margareth Tatcher se creó el llamado “cinturón rojo”, un área geográfica que siempre votaba por el partido Laborista, por lo mal que la pasaron gracias a las medidas liberales de la ex mujer fuerte de la política de Gran Bretaña.

En esta ocasión Boris Johnson rompió la barrera laborista y se hizo con estas zonas históricamente anti-conservadores. ¿La razón? Esencialmente estas áreas son de trabajadores ingleses, los cuáles se sienten cada vez más amenazados por la inmigración, y por las relaciones comerciales en la Unión Europea, y por primera vez se han sentido más representados por el discurso conservador, esta vez centrado en “más controles para la inmigración y no más Unión Europea”.

La combinación: “nacionalismo-obreros-antinmigración-puestos de empleo” está funcionando no sólo en Inglaterra sino en gran parte de Europa y de los Estados Unidos.

El caso de Boris Johnson no es nada nuevo, es la versión británica de la victoria de Donald Trump en los Estados Unidos, el avance de Vox y de Santiago Abascal en España y de Matteo Salvini en Italia.

Tercero: ¿Qué claves rescatamos de la victoria de Johnson? Una de los indicadores más esenciales es que la tendencia al voto conservador, nacionalista y antieuropeo es cada vez mayor en el Viejo Mundo.

Otro aspecto que tenemos que sopesar es cómo el voto “popular” en Europa y en los Estados Unidos se está alejando cada vez más de los partidos socialdemócratas, socialistas y/o laboristas, para plegarse a movimientos más conservadores e incluso de extrema derecha.

Otro tema en que debemos reflexionar es como los “micro-nacionalismos”, término que me gusta utilizar para diferenciarlo de los reales nacionalismos, han servido de amplia base discursiva y comunicacional para que la derecha gane espacios. Por ejemplo en España, Vox se presenta como el único defensor de la Hispanidad frente la “nacionalismo catalán” por tal motivo crece en votos, algo parecido ocurre en Gran Bretaña y los “tories” con el caso de Escocia.

Lo cierto es que Boris Johnson hizo historia, ahora toca ver como manejará el asunto del Brexit y su salida definitiva de la Unión Europea.

¡Comunícate y hazlo bien!




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