lunes, 6 de abril de 2020

Miedo, comunicación y psicología


Por José Dionisio Solórzano 

Rincón del Gurú-.  Las sociedades del mundo están sometidas a una gran ola de temor; la pandemia del Covid19 sigue avanzando y pareciera que la curva estadística de contagio no termina de aplanarse, causando preocupación en los gobiernos del mundo y un pánico tremendo entre la humanidad.

Cuando hablamos de las emociones y la comunicación, y cuando planteamos el debate  en la esfera de la comunicación política siempre el "Miedo" destaca como uno de los sentimientos más importantes para movilizar a la sociedad.

El miedo nos empuja a defendernos, a huir, a tratar de protegernos. Y es esta misma emoción la que domina la mente de un alto porcentaje de la sociedad del mundo.

No importa si vives en Asia, América, Europa o África, no importa si vives en un Estado plenamente democrático o en uno autoritario. No importa, la verdad es que el temor a contagiarse y a morir a causa de este mal mueve a las sociedades.

Ahora bien, esta realidad cambia las políticas de comunicación de cada uno de los gobiernos del mundo. ¿Cómo adaptar la presencia comunicacional de un Gobierno ante una opinión pública en cuarentena y 100% conectada?.

Los gobernantes del planeta, y aquellos que quieren serlo, tendrán que comprender una nueva dinámica en las emociones de los votantes. Hoy, el principal enemigo es la muerte, encarnada ésta en el Coronavirus.

En este momento los niveles de prioridad y de intereses de las sociedades han cambiado; ahora tenemos países que desechan el impacto de la corrupción, desempleo, de la inseguridad y su principal preocupación es simple: ¡Sobrevivir!

¿Cómo manejar los nuevos miedos sociales, con los discursos políticos de los distintos líderes? ¿Cómo estructurar una línea de mensaje que se ajuste a los requerimientos que dicta la psicología social en la actualidad? Sinceramente, la respuesta es muy difícil de darla, y las implicaciones aún están por evaluarse.

Sin embargo, me parece apropiado colocar como un ejemplo interesante el caso de Donald Trump. El presidente de los Estados Unidos trata de realizar varios ajustes comunicacionales en la nueva realidad con su mensaje político central.

El empeño de Trump de calificar al Covid19 en un "virus chino", generando una polémica comunicacional y hasta diplomática con Pekín, refuerza su tesis primordial de que "todo lo malo en Estados Unidos viene de afuera".

Con este mensaje, Trump mata dos pájaros de un tiro. Por un lado, consolida su discurso de "No a lo extranjero" y por el otro reafirma en la psiquis de los estadounidenses que "el comunismo es la génesis del mal".

Además, Donald Trump ejecuta otro paso impecable. Sale rodeado con diversos pastores evangélicos y/o cristianos protestantes, elevando una oración por Estados Unidos, la salud de los enfermos y por los gobernantes de Norteamérica. ¿Qué implica esto? Generar nuevamente sintonía con el voto blanco, evangélico y conservador de EEUU, es decir su base electoral.

Así Donald Trump mantiene vivo su discurso estratégico, sostiene a su público electoral y su vigencia política persiste en la sociedad norteamericana.

No obstante, a pesar de lo destacado del buen manejo comunicacional de Trump  en adaptar sus mensajes estratégicos al nuevo panorama, quien se está llevando la medalla de oro, en este tema es el presidente de El Salvador, Nayib Bukele, quien se posiciona como el mejor político en el marco del Covid19 (aunque este caso es tema para otro artículo).

¡Comunícate y hazlo bien!





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