Rincón del Gurú-. Cuando
definimos nuestra estrategia, acordamos nuestros objetivos y trazamos nuestras
metas, iniciamos la tarea de cumplir con todo aquello que hemos planificado y
estudiado.
A veces logramos lo previsto y en
otras ocasiones no lo hacemos. Tanto en las comunicaciones corporativas,
digitales, mercadeo, ventas y en cualquier área de una organización debemos
trabajar con indicadores de gestión, también conocidos como KPI's, los cuales
nos permiten medir de forma constante lo que estamos haciendo bien y lo que no.
Estos indicadores deben estar
estrechamente ligados con los objetivos planteados y deben dar nociones de
aspectos fundamentales para concretar estos últimos.
Los KPI's son datos que
demuestran cuantitativamente si hemos avanzado o no en la consecución de
nuestros objetivos; al esquematizarlos buscamos reordenar el trabajo y
monitorea la eficiencia de nuestros procesos, mecanismos y estilos.
Tenemos indicadores de capacidad,
productividad, calidad, rentabilidad, de times to market, stock out, market
share, rotación de inventarios, turnover (tasa de reemplazo de empleados), tasa
de conversión, índice de compromiso y de influencia social. Por tan solo
nombrar algunos.
Si queremos ser eficientes
debemos medir constantemente nuestro rendimiento, conocer y reconocer en qué
fallamos y en qué aspectos acertamos, como el mejor medio para reinventarnos y
crecer orgánicamente.
A través de los indicadores de
gestión podemos prever posibles riesgos en nuestras políticas comerciales,
establecer mejoras continuas en nuestros procesos y adelantarnos a ciertos
escenarios adversos para la marca u organización.
Si los KPI's nos ayudan en todo
esto, entonces ¿por qué fallamos en nuestros análisis? A veces poseemos
extraordinarias investigaciones de mercados, idóneos análisis de productos,
específicos benchmarks de servicios, adecuados cuadrantes de consumidores, y en
el área de social buenos curadores, influencers y medios para poder
establecerse un escenario de trabajo, y sin embargo erramos en el uso de los
indicadores.
Por eso, debemos preguntarnos:
¿tenemos un Plan de Negocio? ¿Poseemos un Plan de Marketing? Si estos conceptos
no están claros, ¿podemos crear indicadores correctos? Obviamente la respuesta
es un "no".
Los KPI's como hemos dicho miden
nuestras acciones, pero éstas deben estar enfocadas en aspectos importantes en
el marco de muestra estrategia, y no confundamos a ésta con la táctica, que es
un problema elemental y trágicamente común.
Igualmente, erramos en las Redes
Sociales en centrarnos en medir visitas, likes, número de seguidores, click, y
aunque estas métricas son importantes en muchas ocasiones no son de importancia
estratégica.
Es decir, todo KPI es una
métrica, pero no toda métrica es un KPI. El autor Valentín Colomer, lo explica
así: "en todo caso, una métrica es
un P.I. (Performance Indicator) o indicador de rendimiento, pero la K (Key) que
indica que es clave, se debería reservar única y exclusivamente a aquellas
métricas que sirven para alinear a toda la organización con la Estrategia
Corporativa".
Lo que se expresa en que los KPI
digital deben obedecer a un KPI de negocio, pero no todo KPI de negocio
debe ser un KPI digital.
Debemos tener claro que
demasiados proyectos con demasiados KPI fallan por no medir ni lo correcto, ni
lo importante. Éstos indicadores son claves para nuestro negocio y/o marca,
pero debemos saber cuál utilizar y para qué propósito hacerlo.
¡Comunícate y hazlo bien!
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