José Dionisio Solórzano
Rincón del Gurú-. Toda
marca está expuesta en Redes Sociales, y toda marca puede sufrir en el momento
menos esperado una crisis de imagen y/o de reputación.
Por tal motivo, cada marca
debería tener una manual de gestión de contenido y otro para abordar
estratégicamente una crisis en sus Redes Sociales.
Ahora bien, una crisis digital
puede provenir fuera de la red. Es decir, cuando prestamos un mal servicio o
nuestro producto trajo un defecto, estas realidades pueden emigrar a la
plataforma 2.0 y producir un efecto en cadena que repercute negativamente en
nuestra imagen organizacional.
Imaginen esto: Un grupo de
clientes de una cadena de comida rápida haciendo la cola para hacer su pedido o
para cancelar, y de repente todos ven corriendo una rata por encima de los
alimentos. ¡Horror inmediato!
Ahora, piensen en este agravante:
Uno de los clientes que observa el incidente, no sólo gritó y protestó, sino
que logró captar con su teléfono el momento del recorrido de la rata (Sí, muy
rápido el cliente o con mucha mala suerte el local), y lo posteó en su cuenta
Instagram, Facebook o en Twitter. ¿Qué
pasará a continuación?
El incidente no sólo causará impacto
en los 3 ó 10 usuarios que estaban en ese momento en el negocio, sino que será
visualizado por miles de personas en cuestión de minutos y cuidado si de
segundos.
Ante este tipo de escenarios, es
necesario que actuemos con diligencia. Que nuestros gestores de contenidos, que
nuestro equipo de atención digital, reconozca lo sucedido y apliquen acciones
inmediatas para evitar que el daño sea aún mayor.
Para gestionar crisis digitales
tenemos una lista inicial de lo que debemos hacer:
1-. Reconocer la veracidad de los
hechos: El Community Manager debe detectar con rapidez si la crisis se originó
por un hecho real.
2-. Determinar el origen de la crisis:
Se debe precisar si el factor que originó la crisis es responsabilidad directa
o no de la marca.
3-. Indicar el número de interacciones: Debemos
saber cuántas personas están interactuando sobre el tema, su nivel de impacto,
comunidad, tipo de segmento de mercado que les hablan y/o escuchan.
4-. Definir el discurso: Luego de
respondidas las preguntas anteriores, podemos diseñar con prontitud un discurso
que permita iniciar el proceso de gestión de la crisis en las Redes Sociales.
5-. Organizar un comité de
crisis: En este comité no sólo estarán los involucrados con el tema de las
Redes Sociales, sino los equipos de comunicación, mercadeo, y los sectores
organizacionales involucrados en la crisis. Por ejemplo, tomando el caso
hipotético anterior, el equipo de cocina y de atención al cliente.
Recuerden que una crisis puede
hacer añicos años enteros de dedicación y construcción de la reputación de una
marca. Cada comentario negativo en las redes sociales es una llamado de
atención que debemos oír y analizar.
Las comunicaciones digitales son
algo más que una foto bonita y un texto llamativo.
¡Comunícate y hazlo bien!
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