Por José Dionisio Solórzano
Rincón del Gurú-. Cada
vez es más común observar a las marcas apoyándose en los “influencrs” para
impulsar su imagen, sus productos y/o servicios; cada vez se gasta más dinero
en este tipo de Marketing, no obstante surge la cuestión: ¿es efectivo o no?
Por un tiempo, el uso de los
influenciadores era determinante para llegar a los públicos objetivos, sin
embargo en la medida que el tiempo ha pasado han crecido el número de “influencrs”
y su impacto se ha visto comprometido.
Uno de los puntos que tenemos que
tener claro, a la hora de trabajar con este tipo de estrategias, es que no
todos los influencrs son para todas las marcas, y no todas las cuentas con
miles de seguidores son en realidad influenciadores.
Cuando seleccionamos un impulsor
de nuestra marca en las Redes Sociales, éste debe responder a determinadas
características como: Similitud con la marca, Qué su audiencia se parezca a nuestra
Buyer Persona, Que su credibilidad esté en aspectos similares a nuestra base de
valores y principios, de no coincidir estos elementos, estaríamos botando el
dinero por el caño.
Además, tenemos que verificar que
la comunidad del influenciador sea real. Sí, es cada vez más común ver “cuenta
fake”, que venden sus seguidores, los cuales no existen.
Debemos tener mucho cuidado con
las cuentas abultadas, porque al usarlas solo estaríamos hablándole a la nada,
al vacío. Esta realidad, día con día, es una falla común entre las marcas que
no hacen un estudio pormenorizado de los influenciadores antes de contratarlos.
En un artículo de Puro Marketing
se hablaba de un estudio de CHEQ, donde se aseveraba que “el 15% de todo lo que
las marcas y empresas gastan en influencrs acaba en manos de los ‘malos actores’
del mercado y permite llegar, por tanto,
a seguidores falsos”.
De acuerdo con este estudio, las
proyecciones indican que en este 2019 se cerrará con una inversión de
1.300 millones de dólares en influencrs
falsos, una cantidad que pudiera aumentar a 1.500 millones de dólares. He aquí
la importancia de verificar si la estrategia de influencrs que estamos
empleando es la correcta.
Preguntarnos si ¿quiénes
contratamos tienen audiencias reales?, y sí lo son, preguntarnos a su vez si ¿sus
seguidores son clientes o clientes potenciales de mi marca? Esto es una tarea
fundamental que debemos realizar con prontitud.
También es necesario tener claro
que en ocasiones una persona y/o cuenta con relativamente pocos seguidores puede tener una
gran influencia en su pequeña comunidad, donde compartan perfiles característicos
de nuestro cliente ideal. Es decir, a veces comemos con los “ojos”, por el
número de seguidores, sin percatarnos de la importancia de la calidad de éstos.
¡Comunícate y hazlo bien!
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